Mirar hacia el futuro… y pasarse

“¿Hola, Windows 8? Soy el iPad. Tú ganas”.

Se trata de un tweet de Paul Thurrott escrito desde el congreso Build de Microsoft. Me lo guardo para el futuro, pero ahora pensemos en ello de la forma menos sarcástica posible. Este tweet, al menos a mí, me dice mucho.

Una de las implicaciones de la estrategia de Microsoft para Windows 8 de englobar en un solo sistema operativo a todos los dispositivos menos los teléfonos es que podría fracasar de forma mayúscula como competidor del iPad, y aún así tener éxito como sistema operativo. Me imagino una situación en la que Windows 8 resulta ser bueno y popular para ordenadores personales tradicionales —y por “bueno” digamos “mejor que Windows 7”— pero no consigue ningún éxito en el mercado de los tablets.

Sin embargo, lo que dice Thurrott es que los que Microsoft ha mostrado hoy de Windows 8 como sistema operativo de tablet durante el congreso Build ha sido tan impresionante que si el iPad fuera una persona sencillamente se daría por vencido.

Pero, ¿qué es lo que ha mostrado Microsoft? Han mostrado un tablet de pantalla táctil con un interfaz parecido a Metro que sin discusión alguna resulta original. Para nada lo acuso de copiar al iPad. Microsoft está trazando su propio camino de forma admirable.

Pero el sistema operativo supuestamente no estará disponible hasta dentro de un año como mínimo. El tablet de demostración fabricado por Samsung en el que lo han mostrado (y que han regalado a los asistentes al congreso Build) es un PC con procesador Core i5 de Intel que hasta incluye un ventilador. En lo tocante a las especificaciones, estos dispositivos se parecen mucho más a un MacBook Air que a un iPad. Es de suponer que los tablets reales con Windows 8 que vayan a competir con el iPad usarán procesadores móviles de bajo consumo energértico —ya sean ARM, Atom o lo que sea, siempre que logren una duración de la batería y una temperatura de funcionamiento como las del iPad.

¿Qué tal funcionará Windows 8 sobre ese futuro dispositivo? ¿Cuándo estará disponible? ¿Cuántos iPad 3, aún no presentados, habrá vendido Apple para cuando el primer tablet con Windows 8 llegue a las tiendas? (Por no mencionar las muchas decenas de millones de iPad 2 que Apple venderá en el próximo trimestre).

Está todo en el futuro. Todo potencial, nada real. Pensad en lo diferentes que son la estrategia de Apple y la de Microsoft. Apple presentó el iPad al público solo cuando ya era un producto totalmente terminado, dos meses antes de que llegara a las tiendas. Las unidades de prueba a las que tuvimos acceso aquel día los miembros de la prensa eran exactamente los mismos iPas producidos en cadena que los consumidores pudieron comprar dos meses después. ¿Os imagináis a Apple haciendo con el iPad lo que Microsoft está haciendo con Windows 8? Por ejemplo, mostrar un prototipo de iPad en la WWDC de junio de 2009, que use un hardware de Intel parecido al de un MacBook Pro? Dejando que el público y la prensa jueguen con un sistema operativo que está a medias y en estado alfa sobre un hardware prototipo. Es imposible imaginarlo siquiera. (Tampoco hubo ordenadores con Lion, y mucho menos versiones para que los periodistas pudieran probar a casa ni descargas para los desarrolladores, cuando Apple mostró un “anticipo” de Mac OS X Lion durante el evento “Back to the Mac” del año pasado).

No juzgo —al menos de momento— qué estrategia es superior. Sencillamente quiero dirigir vuestra atención sobre lo absolutamente diferentes que son ambas empresas.

Al igual que ocurre con cualquier decisión, hay compromisos. Los desarrolladores de Windows 8 sin duda estarán mucho más preparados para estos tablets que lo que los desarrolladores de iOS estuvieron para el iPad, por ejemplo. Por lo que he visto en Twitter, los desarrolladores, analistas y periodistas de Windows están encantados con este acceso anticipado al nuevo sistema operativo.

Lo que me resulta chocante del tweet de Thurrott es que ambas empresas han atraído a los analistas y periodistas que merecen. ¿Yo? Estaría horrorizado si Apple presentara algo tan a medias como Windows 8 para tablets. Me gusta escribir sobre cosas reales. Y por muy buena que fuera la demostración, no me lanzaría a precedir el éxito un año por anticipado contra un producto técnicamente intachable y de una popularidad fenomenal como el iPad.

Thurrott vio la demostración y pensó: “Esto es muchísimo mejor que el iPad, fin del juego” (y Thurrott no es precisamente el único). Si yo estuviera metido en las novedades de Microsoft/Windows, lo miraría y pensaría: “Dios mío, el iPad lleva a la venta 18 meses, la segunda geenración es tan popular que solo ahora ha podido Apple responder a la demanda, y a Microsoft le falta aún un año entero para lanzar su primer producto competidor. ¿A quién le importa que vaya muy rápido sobre hardware de PC de alto rendimiento, por qué no lo hemos visto funcionando sobre hardware móvil de bajo consumo?”

Una cosa es mirar el Windows 8 para tablets de hoy y decir que tiene mucho potencial. Otra muy distinta es mirarlo y declarar la victoria.

Enseñadme algo real. Mirad a Amazon. Todo el mundo sabe que están diseñando un tablet. ¿Pero qué han dicho ellos? Nada. ¿Qué han mostrado? Nada. ¿Cuándo dirán algo? Cuando esté completado. ¿Qué mostrarán? Algo real.

Para mí, lo que estos analistas de Windows están haciendo es como un periodista deportivo que acaba de empezar a escribir sobre lo que podría ocurrir en el playoff de la próxima temporada, porque a su equipo favorito le está yendo muy mal esta temporada. Tenemos “lo que es bueno hoy” contra “lo que podría ser bueno dentro de un año”. Lo realmente bueno contra lo potencialmente bueno.