Mis agradecimientos a GroupSmarts por patrocinar el feed RSS de Daring Firebal de esta semana para promocionar MemoryMiner. MemoryMiner es una aplicación para Mac dedicada a “relatar historias de forma digital”; te permite enlazar fotos con las personas, lugares y acontecimientos de tu vida. MemoryMiner comienza con las fotos, pero más que nada es una herramienta para contar historias. El screencast de demostración que hay en su sitio web es un estupendo resumen del funcionamiento del programa, y el programador de MemoryMiner, John Fox, realizó una fantástica presentación en el Idea Project de Los Ángeles que explica más.
Probar de forma gratuita la versión de demostración, y ahorraos un 20 por ciento en la compra de MemoryMiner usando el cupón de descuento “daring”.
No estoy seguro de qué prohiben exactamente las nuevas condiciones de Apple, pero por lo visto ya no se permiten las aplicaciones sexualmente explícitas. El creador de “Hooters Calendar Girls Crazy Eights” me ha reenviado un correo electrónico de Apple con el mismo texto que el que ha reenviado a TechCrunch el creador de “Wobble iBoobs”.
Hablando del 20º aniversario de Photoshop, se está celebrando en este momento una exhibición de Layer Tennis, con comentarios del director de producto de Photoshop John Nack.
Angela West:
Acudieron a Supermac y Aldus pero fueron rechazados por ambos, una decisión que Aldus acabaría lamentando seriamente.
Poco después, los hermanos Knoll dieron con el filón cuando obtuvieron el apoyo del cuerpo directivo de Adobe con su producto, y dieron forma a un acuerdo junto a Adobe para la venta del producto que acabaría lanzando a su software y a Adobe a la estratosfera.
Peter Kafka:
Hulu y sus propietarios, tres de las grandes cadenas de televisión, quieren publicar una versión de su servicio de vídeo para el dispositivo de Apple. Pero lo más posible es que el acceso a Hulu en el iPad sea parte de un paquete de suscripción, según me comentan varias personas conocedoras de la empresa.
Un servicio de pago podría funcionar y llegar a tener éxito, pero tendría que ofrecer más de lo que ofrece la versión gratis de la web. No va a despegar si la versión para el iPad ofrece exactamente los mismos contenidos que la versión Flash con la salvedad de que tienes que pagar para usarla.
Y si Hulu decide definir al iPad como dispositivo móvil, también necesitaría que los propietarios de los contenidos le concedieran permisos para la difusión móvil, de los que carece. De nuevo, factible. Pero las cadenas ya ganan dinero con otros servicios móviles, como V Cast de Verizon. Así que tienen que ir con cuidado.
Este tipo de tonterías van a la raíz de lo equivocada que es la actitud de estos ejecutivos de empresas de entretenimiento. Quieren definirlo todo de forma arbitraria — esto es una “televisión”, aquello es un “ordenador”, esto otro es un “dispositivo móvil” — y después vender/distribuir esos mismos contenidos a distintos tipos de dispositivos de forma totalmente separada. Pero en un mundo digital no son más que gilipolleces. Son todo ceros y unos y píxeles. Para estos ejecutivos de televisión tiene sentido impedir que Boxee permita acceder a Hulu porque Boxee es para “televisiones” y Hulu está destinado únicamente para “ordenadores”. Ahora están intentando decidir qué hueco arbitrario ocupa el iPad.
Aaron Swartz:
Así que parece totalmente razonable imaginar que hayan puesto a disposición del público algo sin probarlo a fondo; toda su filosofía se basa en probar las cosas en el mundo real.
Bien planteado, pero cambiaría “totalmente razonable” por “poco sorprendente”.
Harry McCracken:
¿Me quiere explicar alguien por qué Moritz no deja de presentar los rumores provenientes de Kumar como “exclusivas” auténticas – y por qué TheStreet se lo permite?
Fácil: porque Moritz es un periodista de pacotilla que carece de escrúpulos y TheStreet.com es un periodicucho.
Ebert:
Me sorprendió un poco el detalle con el que se describían en el artículo la naturaleza y el alcance de mis heridas y la realidad de mi aspecto, pero qué más da. Es cierto. No necesito una ficción condescendiente.
El artículo de Chris Jones condensaba lo que llevo pensando más o menos un año: que ahora Ebert se ha convertido en un escritor mucho mejor de lo que era. Y no es poco, porque siempre ha sido un fantástico escritor.
Da miedo.
Techdirt:
El New York Times publica ahora un reportaje más (lo hacen cada dos años más o menos) de Myhrvold y Intellectual Ventures que contiene las típicas falsedades presentadas por Myhrvold sobre que está creando “capital para la invención”, con muy poco escepticismo. Sin embargo, sí que sacan a la luz una información interesante que habíamos pasado por alto. El año pasado, una empresa de investigación publicó un informe que hacía ver que Intellectual Ventures puede tener hasta 1.110 empresas fantasma, con las que puede encubrir sus actividades. Con razón IV afirma que no demanda a nadie. Le basta con esconderse tras sus empresas fantasma.
Me encanta el modo en el el artículo del Times (escrito por Steve Lohr) comienza el segundo párrafo del siguiente modo:
Los admiradores del Sr. Myhrvold, el científico que dirigió el desarrollo tecnológico de Microsoft en la década de 1990, ven a un innovador que intenta mejorar la labor y las recompensas económicas de los inventores cuyas ideas patentadas suelen ser usadas por grandes empresas tecnológicas sin concederles compensación alguna.
Pero luego no menciona por ningún sitio a ninguno de estos “admiradores del Sr. Myhrvold”. ¿Quién admira a este tío?