Nicole Jones:
Los anuncios que permites que aparezcan en tu sitio web forman parte de tu marca.
Sería interesante saber cuáles eran las otras empresas interesadas.
Es fascinante la historia de este misterioso e ingenioso software dañino.
Parece que no lo hicieron a propósito, pero tiene mala pinta.
Quiero agradecer a Spoonjuice que patrocine esta semana el feed RSS de Daring Fireball para patrocinar Night Stand, sus excelentes aplicaciones de reloj para el iPad y el iPhone/iPod Touch.
La nueva versión para el iPhone incluye nuevas funciones como alarmas múltiples, ajustes de volumen individuales por alarma, y puzles matemáticos para que los muy dormilones se despierten (me habría venido bien esta última función en mi época universitaria). La versión para el iPad está diseñada desde cero para la gran pantalla del iPad — un nuevo interfaz de usuario y temas visuales de alta resolución. Ha tenido un éxito enorme, y de forma bien merecida.
Ambas aplicaciones cuestan sólo 0,79 euros en el App Store.
No queda totalmente claro en este artículo de Andy Rubin, pero creo que quiere decir que Google abandona las ventas directas, y que dentro de poco tiempo el Nexus One ya no estará disponible como terminal libre.
Una forma estupenda de manchar tu expediente en menos que canta un gallo.
Ed Bott:
Ayer recité de memoria varias estadísticas preocupantes sobre las vulnerabilidades de Flash Player y le pregunté a Adobe: “Entonces, ¿cómo pensáis convencernos de que ahora os tomáis en serio la seguridad?”. Nadie de Adobe me ha respondido hasta ahora a esa pregunta.
De veras les deseo suerte, pero creo que llegan un año tarde para poder hacer algo.
Convertido a texto por Jason Snell a partir de la declaración jurada hecha pública hoy (PDF). Me encanta el modo en que Lam intenta quedar bien con Apple a la vez que obliga a la empresa a entregarle una prueba escrita de que el terminal era suyo.
Además, Lam mintió sobre los contenidos del correo que envió a Bruce Sewell, director legal de Apple. Tal y como apareció publicado en Gizmodo, el correo de Lam a Sewell era así:
Nos alegra que vengáis a recoger el teléfono. Nos quemaba en las manos. Para que lo sepáis, no sabíamos que era robado cuando lo compramos. Ahora que sabemos con certeza que no es una falsificación, y que realmente es propiedad de Apple, me alegro de que vuelva a su auténtico dueño.
P.D. Espero que no os cebéis con el chico que lo perdió. No creo que que haya nada más importante para él que Apple, excepto, en fin, la cerveza.
Lam editó más tarde la versión publicada en la web, omitiendo la gracieta sobre la cerveza. Pero según la declaración jurada, la posdata del mensaje enviado a Sewell decía lo siguiente:
P.D. Espero que no os cebéis con el chico que lo perdió. No creo que haya nada más importante para él que Apple, excepto, en fin, la cerveza. En todo caso dadle unos azotes.
Menudo capullo.