Entrevistas, lecturas y demás, “cuidadosamente coleccionadas por Ryan Walsh a principios de 2009”. Es una verdadera mina.
Cree que es un timo dificultar a los usuarios de iPhone (y muy pronto, de iPad) el uso de puntos de acceso Wi-Fi, de modo que tengan que usar 3G y así aumentar el precio de los servicios. Es de locos. Las operadoras — sobre todo AT&T — en realidad prefieren que los usuarios de iPhone utilicen Wi-Fi. El consejero delegado de AT&T, Randall Stephenson, practicamente suplica a los usuarios de iPad que usen Wi-Fi.
Además, el iPhone incluye funciones para encontrar redes Wi-Fi abiertas, disponibles justo en la aplicación Ajustes. Por defecto incluso te informa cada vez que encuentra una red abierta. Es inconcebible que alguien crea que la retirada de estas aplicaciones es parte de una conspiración.
Es muy amable al decir que Daring Fireball le sirvió de inspiración. Sin embargo, yo copié el formato de enlaces cortos y de artículos largos de la web de Kottke.
Salvado, quizás, por el iPhone. Tuvieron ganancias por primera vez el año pasado, y prevén 100 millones de dólares de ingresos para este año.
Ganador del Óscar al mejor cortometraje. Si os encantan los tacos, la violencia extrema y los logotipos, os va a gustar tanto como a mí. (Visto a Kottke).
Roger Ebert:
Bigelow lo consiguió, creo, porque simplemente ha hecho la mejor película: La tensión generada por la película era extraordinaria. Sí, las situaciones con desactivación de bombas son bastante habituales, pero de algún modo Bigelow hizo que las escenas de bombas fueran humanas, no técnicas. ¿Quizás lo consiguió por ser mujer?
Diría que en su mayoría han acertado con los ganadores de este año. El tributo a John Hughes estuvo muy bien.
(The Hurt Locker fue filmado en película de 16 milímetros; ¿cuál fue el último filme ganador (o nominado) del Óscar a la Mejor Película que se filmó en 16 milímetros? Actualización: ¿Leaving Las Vegas?)
El presidente Obama ha incorporado a Edward Tufte al Recovery Independent Advisory Panel (comité independiente de asesores para la recuperación), “cuyo trabajo es realizar el seguimiento y explicar 787.000 millones de dólares de fondos de estímulo para la recuperación”. Fantástico.
Al igual que con los anuncios del iPhone, este se centra en el aspecto y el funcionamiento del dispositivo, y en lo que puede hacer. Es estupendo.
Una web como Ars, que tiene un público con conocimientos tecnológicos, es de las que más sufren. Fisher asegura que el 40 por ciento de los lectores de Ars bloquean sus anuncios, y hace ver que muchos lectores que tienen activados sistemas de bloqueo de publicidad ni siquiera están al tanto de que están causando pérdidas a los sitios web:
Se suele mencionar la idea equivocada de que, si un usuario nunca hace clic en los anuncios, entonces bloquearlos no causará ningún perjuicio económico al sitio web en cuestión. Se equivocan. La mayoría de los sitios web, al menos los que la magnitud del nuestro, consiguen ingresos en función del número de anuncios vistos.
No tengo una respuesta fácil, pero sí mencionaré que no hay ninguna razón esencial para que los anuncios deban ser algo que la gente desee bloquear. No basta con pedirles a los lectores que no bloqueen los anuncios — hay que esforzarse para mostrar publicidad que los lectores realmente disfruten, o al menos que no haga que quieran bloquearla.
Actualización: Con los sistemas de bloqueo de anuncios se da el dilema del prisionero; no importa que un sitio web muestre una publicidad razonable si otras webs muestran anuncios molestos, porque esos anuncios molestos empujarán a los usuarios a instalar software de bloqueo de publicidad, y este tipo de software lanza una red amplia y bloquea todas las webs que puede. Es poco probable que la mayoría de los lectores de Ars que tengan bloqueadores de anuncios instalados los hayan activado por culpa de los anuncios de Ars Technica.
Bill Ray escribe para The Register sobre la retirada del App Store de las aplicaciones de rastreo de puntos de acceso Wi-Fi, ocurrida la semana pasada:
La detección de puntos de acceso Wi-Fi es en cierta medida algo para unos pocos: nunca hubo más que un puñado de aplicaciones de ese tipo en iTunes. Pero ahora incluso esas pocas aplicaciones han desaparecido al decidir Apple que estaban utilizando una “plataforma de desarrollo privada”, y las ha retirado de la tienda sin explicación o disculpas. […]
“Hemos recibido hoy un lamentable correo electrónico de Apple en el que nos informaban que WiFi Where ha sido retirado del App Store por usar plataformas de desarrollo privadas para acceder a información inalámbrica”, explica un programador, aunque aparentemente Apple ha preferido no explicar exactamente la regla que están quebrantando estas aplicaciones.
Esto… ¿la regla contra el uso de plataformas de desarrollo privadas?
Actualización: Merece la pena resaltar que se trata del mismo Bill Ray que, en Diciembre de 2006, un mes antes de que se presentara el iPhone, escribió el artículo “Por qué el teléfono de Apple fracasará estrepitosamente”.