Ross Rubin:
Sabremos que se han pasado si hay que agitar el iMac para deshacer.
Nicholas Kristof afirma que Estados Unidos está al nivel de las repúblicas bananeras plutocráticas:
En 1980, los presidentes de las mayores empresas estadounidenses ganaban una media de 42 veces más que el trabajador medio, pero en 2001 ganaban 531 veces más. Quizás la estadística más sorprendente sea esta: desde 1980 hasta 2005, más del 80% del aumento total de los salarios en EE.UU. fue a parar al 1% más rico.
Demos un paso atrás y (por el momento) evitemos juzgar si esta situación es buena o mala. Lo que resulta fascinante es que, estando las cosas así, las elecciones legislativas de la semana pasada las ganaron los republicanos, que admiten que su principal prioridad es aprobar enormes recortes fiscales para el 2% más rico de los estadounidenses. Sé que se ha escrito mucho sobre el tema, pero creo que no es fácil explicar que políticas económicas que benefician a tan pocas personas reciban el apoyo de tanta gente.
Largo reportaje del New York Times escrito por Ashlee Vance sobre las medidas que Microsoft ha tomado contra la piratería en todo el mundo. Me parece increíble que en gran medida estén relacionadas con el almacenamiento físico — pegatinas holográficas, CDs y DVDs falsificados.
Mirando entradas antiguas de DF anoche me encontré con esta. En julio de 2005, HP seguía vendiendo un iPod con la imagen de HP y Apple. Parece que hace un siglo.
Actualización: John Nack, a través de Twitter: “Hace 5 años, Adobe aún no era dueña de Flash”. En efecto, cinco años muy largos.
No estoy seguro de qué ocurre, pero Fortune ha publicado su propio reportaje, amplio y con buenas funtes, sobre el caso de Mark Hurd, Jodie Fisher y HP, el mismo día que el Wall Street Journal. Ambos reportajes son interesantes, y contienen información distinta. La aparición simultánea de los artículos parece ir más allá de la coincidencia, eso sí, así que supongo que alguna de las fuentes (posiblemente del consejo de administración de HP) es la misma en ambos reportajes.
Esto es lo que Fortune cuenta sobre por qué HP contrató a Jodie Fisher:
Cuando Hurd estaba descontento, hacía que la gente a su alrededor lo notara, y una de las personas que siempre tenía cerca era Caprice Fimbres. Fimbres, ex ejecutiva de cuentas de relaciones públicas, era la “directora de programa” de Hurd, una ayudante con una gran influencia sobre la agenda del consejero delegado de la empresa.
Fimbres asumió el reto de aplacar las preocupaciones de Hurd. En cierto momento empezó a pensar sobre un programa de televisión que había estado viendo. Fimbres estaba enganchada a los programas de realidad televisiva, y en aquel verano había estado siguiendo una serie de la NBC especialmente mala titulada “Age of Love”. Su premisa era absurda, incluso para un género absurdo como aquel: “Age of Love” enfrentaba a un grupo de veinteañeras — las “gatitas” — conta un grupo de cuarentonas — las “fieras” —, que debían luchar por el afecto de una figura del tenis.
Aparentemente, Fimbres decidió que tener experiencia en una lucha de mujeres emitida en televisión era la preparación ideal para alguien que trabajaría como supervisora y filtro de uno de los consejeros delegados más importantes del mundo.
Gran cantidad de nuevos detalles sobre el caso de Hurd y HP en este nuevo reportaje del Wall Street Journal:
Una investigación llevada por el Wall Street Journal sobre el repentino despido del Sr. Hurd saca a la luz que la carta contenía una acusación explosiva: que a principios de 2008, el Sr. Hurd informó a la Srta. Fisher sobre el plan secreto de HP de comprar Electronic Data Systems Corp.
Nueva extensión para Safari que sustituye varios reproductores habituales de audio basados en Flash con el elemento HTML5 <audio>.
Marco Arment analiza la situación con precisión quirúrgica:
El problema es que los fabricantes de hardware y los periodistas especializados en tecnología dan por sentado que el hardware debe existir, y que los desarrolladores acudirán a él porque se puede escribir software para esa plataforma. Pero ese no es el motivo por el que nosotros creamos software para el iPhone y el iPad, aunque estos motivos sean la base de la teoría.
Creamos software para el iPhone principalmente por tres motivos:
- Conveniencia: nosotros mismos usamos el iPhone.
- Base de usuarios: un montonazo de personas ya tienen el iPhone.
- Rentabilidad: existe el potencial ganar mucho dinero con aplicaciones para el iPhone.
Es el clásico problema del huevo y la gallina. Los desarrolladores no se lanzan a una nueva plataforma que tiene muchos usuarios; los usuarios se pasan a una nueva plataforma si cuenta con un gran apoyo por parte de los desarrolladores. Entonces, ¿cómo puede despegar una plataforma nueva? Apple lo consiguió con el iPhone haciéndolo tan tremendamente atractivo y útil desde el primer momento. No sólo consiguieron así que los usuarios hicieran cola para comprarlo cuando no existía ningún tipo de software independiente disponible, sino que además consiguieron interesar a los desarrolladores en crear aplicaciones nativas para el iPhone antes de que el iPhone siquiera estuviera a la venta, porque los desarrolladores querían crear aplicaciones tan impresionantes como las que había creado la propia Apple para el iPhone original.
Aunque no tengáis la necesidad de usar una aplicación para probar diseños de interfaz, vale la pena echar un vistazo al sitio web aunque sólo sea por la lupa tan chula que tiene (visto a Matt Drance).
Kevin Tofel escribe sobre los rumores de que en breve habrá netbooks con Chrome OS a la venta:
El problema: el panorama de la informática móvil ha cambiado desde que presentaron el sistema operativo, lo que me lleva a preguntarme si realmente hay necesidad de dispositivos con Chrome OS, o si Android ya ha ganado la batalla.
Desde luego el mercado ha cambiado de forma dramática desde la presentación de Chrome OS, y con la locura por los tablets táctiles alimentada por el iPad, parece haber descendido en gran medida el entusiasmo por Chrome OS comparado con el año anterior. Pero me pregunto si no será un éxito inesperado para Google. Quizá la lección que nos enseña el iPad no sea concretamente que los tablets táctiles sin teclado son el futuro, sino más bien que Apple ha acabado con la idea de que todos los ordenadores deben funcionar con un sistema operativo tradicional como Windows o Mac OS X. Está claro que hay ciertos casos en los que un teclado físico es necesario, y Chrome OS podría quedarse con ese segmento del mercado móvil.
Si tuviera que apostar, diría que Chrome OS no va a tener éxito. Creo que Android es el mejor sistema operativo móvil de Google — debería poder hacer todo lo que hace Chrome porque contiene una estupenda implementación de WebKit, y además tiene una capa de aplicaciones nativas que ya cuenta con el interés de los desarroladores. Pero no creo que se pueda asegurar que Chrome OS no se hará con un sólido nicho de mercado. Y la idea de crear ordenadores portátiles basados en Android parece haberse desvanecido.