Tim Bray comenta su incorporación a Google como “defensor de los programadores”, concretamente sobre lo que disfruta la competencia entre Android y el iPhone:
La visión del iPhone del futuro del Internet móvil omite los contenidos polémicos, el sexo, y la libertad, pero sin embargo incluye límites estrictos sobre quién puede saber o decir qué cosa. Es un jardín vallado estéril, a imagen de Disney y rodeado por abogados de dientes afilados. Las personas que crean las aplicaciones sirven a expensas del amo del terreno y temen su ira.
Lo odio.
Esta es, sin duda, la diferencia primordial entre Android y el iPhone: el férreo control de Apple sobre las aplicaciones nativas. Aún así, creo que es incorrecto decir que esa es “la visión que Apple tiene del futuro del Internet móvil”. Las aplicaciones nativas non son Internet.
Más adelante, Bray escribe:
Voy a tener que convertirme en un experto sobre las aplicaciones basadas en HTML5, porque mucha gente inteligente cree que el futuro está ahí, que el concepto de “aplicación nativa” pronto parecerá anticuado.
Lo que resulta interesante de esto es que el iPhone es un mejor sistema para las aplicaciones móviles basadas en HTML5 que Android. A pesar de toda la atención que Apple recibe por el estricto control que mantiene sobre las aplicaciones nativas para el iPhone, creo que lo que han hecho para posibilitar la existencia de aplicaciones móviles basadas en web — libres del control de Apple — y parecidas a las aplicaciones nativas queda mayormente ignorado.
Hace tres semanas, el disco duro de mi MacBook Pro se fastidió. Por lo que he podido averiguar, no he perdido un solo byte de información. Aquí explico cómo ha sido posible.
En primer lugar, lo que ocurrió. Estaba pasando unos días de vacaciones con mi mujer justo después de la Macworld Expo. El martes 18 de Febrero era mi primer día normal de trabajo en casa. Cuando desperté al ordenador, todo iba tremendamente despacio. Cerrar ventanas. Abrir ventanas nuevas. Cambiar de una aplicación a otra. Cada una de estas cosas tardaba 30 segundos o más. (Había usado por última vez el ordenador en el avión de vuelta a casa la noche anterior. No noté nada raro entonces).
Lo que pasaba no era bueno, eso seguro. Así que guardé todo lo que tenía abierto y reinicié. Esperé un rato pero la pantalla de inicio de sesión no aparecía.
Así que forcé al ordenador a apagarse y arranqué con mi disco de instalación de Snow Leopard. Ejecuté Utilidad de Discos e intenté verificar el disco duro interno del MacBook Pro. Utilidad de Discos me informó que el disco estaba dañado y no podía repararlo. Muy malas noticias.
Reinicié desde un disco duro externo, que había sido clonado a partir de mi disco duro interno con SuperDuper. Desde ahí, ejecuté DiskWarrior sobre el disco duro interno. Tardó un buen rato (quizás unas tres o cuatro horas), pero DiskWarrior pudo crear un nuevo directorio para mi disco interno de inicio y lo montó como un volumen de sólo lectura. Parecía que todo estaba bien, y contenía todos los archivos hasta el momento en que empecé a observar problemas.
Entonces usé SuperDuper para crear un clon completo de este otro volumen — el volumen de sólo lectura reconstruido por DiskWarrior — en otro disco duro externo.
En muchos casos, DiskWarrior es capaz de reparar un directorio problemático en un volumen dañado a partir del directorio reparado que crea. En mi caso, no obstante, DiskWarrior me informó de que no pudo hacer esto. Me dijo lo siguiente:
DiskWarrior ha creado con éxito un nuevo directorio para el disco llamado “Jiminy”. El nuevo directorio no puede sustituir al directorio original debido a un funcionamiento incorrecto del disco.
Un funcionamiento incorrecto del disco es un fallo o daño sufrido por algún componente mecánico del dispositivo del disco, o alguno de los componentes conectados a él. Es muy posible que este funcionamiento incorrecto empeore. Por tanto, resulta esencial recuperar los archivos de DiskWarrior Preview lo antes posible.
Así que, llegados a este punto, tenía:
El número 3, el segundo disco externo, en teoría en ese momento debería contener todos los archivos hasta el momento en que empecé a notar los problemas. Pero, habiendo hecho esta copia a partir de un volumen con graves problemas de hardware, lo consideré como una copia muy dudosa.
El mejor caso posible: reiniciar desde el volumen Nº 3, verificar que todo parecía estar en orden, y no perder nada.
El peor caso posible: parte de los datos o todos los datos en el volumen Nº 3 estarían corruptos, y perdería unos 10 días de trabajo, incluyendo mis presentaciones de Keynote, notas y documentación para mi presentación en Macworld.
Pero ni siquiera esta posibilidad me preocupaba, porque uso Dropbox. Ahí es donde guardo todos los archivos en los que estoy trabajando. Mi proyecto de Keynote estaba ahí. Mi documento de OmniOutliner con la versión escrita de mi presentación estaba ahí. Tampoco perdería ningún correo, porque todas mis cuentas de correo son IMAP, así que los mensajes están alojados en servidores. Lo único verdaderamente importante que se me ocurría que podría perder serían los últimos 10 días de datos en mi biblioteca de Yojimbo (que, al tratarse de una base de datos en lugar de un conjunto de pequeños archivos, no se lleva bien con Dropbox y por tanto no está guardada ahí). No obstante, huelga decir que no suelo crear muchas cosas en Yojimbo mientras estoy de vacaciones. [Actualización: Resulta que sí que se puede guardar perfectamente la biblioteca de Yojimbo en Dropbox].
Tuve suerte: el volumen Nº 3, clonado a partir del directorio recreado por DiskWarrior, estaba en perfectas condiciones. Gracias a DiskWarrior, no perdí nada. Gracias a Dropbox y SuperDuper, sin embargo, durante todo el proceso no sufrí ningún estrés, porque no tenía gran cosa que perder aunque DiskWarrior no hubiera podido recuperar una imagen no corrupta del disco defectuoso.
Estoy seguro de que el software de copia de seguridad y restauración más utilizado por los usuarios de Mac es Time Machine. Creo que la inclusión de Time Machine en Mac OS X es una de las mejores cosas que Apple ha hecho. Ha salvado información que de otro modo se habría perdido. Y es estupendo porque no tienes que invocarlo de forma manual, simplemente lo configurar y desde ese momento trabaja de forma automática. Y, a diferencia de SuperDuper, que sólo te proporciona el clon de los contenidos de un disco en un momento concreto, Time Machine te da un archivo histórico de cada modificación experimentada por cada archivo.
Sin embargo, creo que el model de SuperDuper es tremendamente valioso. SuperDuper crea un clon de tu disco de inicio desde el que también puedes iniciar el sistema. Con Time Machine, si tu disco de inicio se va al traste, tienes que llevar a cabo un largo proceso de restauración (y en el caso de un fallo de hardware en el disco que ha tenido problemas, necesitas otro volumen de inicio en el que restaurar). Con SuperDuper, simplemente conectas la unidad con el clon, reinicias, y ya estás en funcionamiento.
Y ahora, algunas cosas con las que me gustaría que os quedarais:
Ehm:
La negativa se ha decidido sobre la base de que la marca entraría en conflicto con una marca registrada NEXUS (3554195) concedida el 30 de Diciembre de 2008 a Integra Telecom bajo la misma clase con una descripción que incluye la prestación de servicios de telecomunicaciones y la transmisión de voz y datos.
Priya Ganapati:
En la tienda nunca le dijeron a Roark que su HTC Eris viene con Android 1.5, alias “Cupcake”. Hasta que se lo dijo un periodista, no tenía ni idea de la funcionalidad que estaba perdiendo por culpa de esto. Por ejemplo, la última versión de Android, la 2.1 (“Eclair”), tiene navegación paso a paso gratuita, pero los usuarios de la versión Cupcake solamente pueden acceder a esta función pagando 10 dólares al mes a Verizon.
Chris Clark:
Las aplicaciones para el iPad possen una gran fidelidad visual con objetos reales, pero conservan la sensatez en el diseño de interacción que uno esperaría de Apple. iBooks no te obliga a pasar las páginas con el dedo de un lado a otro; tocas una página para pasar a la siguiente, y la animación del paso de página dura una fracción de segundo.
Eso va en respuesta a este magnífico artículo de Marco Arment, que plantea argumentos muy sólidos sobre el diseño de las aplicaciones de calculadora. Marco está enamorado de Soulver, una calculadora para Mac que cuesta 19 dólares que no recuerdo haber visto antes, y que desde luego parece muy bien pensada.
Andy Ihnatko:
Entre las 8:30 y las 8:45 de esta mañana, he comprado dos cosas:
- Desayuno, compuesto de un panecillo de cereales y una Coca-Cola Light. Coste: 1,74 dólares.
- Un iPad. Que me ha costado más que el desayuno.
Apple:
Se puede consultar en cualquier momento el consumo de datos en el iPad mediante la aplicación Ajustes. El iPad incluso te avisará si se te está agotando. Recibirás tres alertas al acercarte al límite de 250MB — al 20 por ciento, al 10 por ciento, y al alcanzar cero. Con cada alertas puedes elegir ampliar el plan de datos o esperar y hacerlo más adelante. Pulsa Ahora i el iPad abrirá la ventana del Plan de Datos Móviles para que puedas cambiar tu plan de datos.
El bloqueo de orientación debe resultar útil para leer tumbado. (Para los curiosos: he pedido un modelo Wi-Fi de 32 GB, la funda y el dock. El dock básico, no el que tiene teclado. Creo que usar un teclado Bluetooth será más cómodo).
Un interesante análisis de Weldon Dodd.