Kara Swisher habla sobre el cada vez menor entusiasmo por Windows Mobile:
No hay duda de que esta es la razón por la que Microsoft y su gigantesca cuenta bancaria sacarían mejor provecho de comprar una de las mayores y más asentadas empresas de telecomunicaciones, como por ejemplo Research in Motion, Palm o incñuso — como me comentó otro ejecutivo de Microsoft, “¿Por qué no?” — Nokia.
Nokia tiene una capitalización bursátil de casi 50.00 millones de dólares, seguida por RIM con casi 38.000 millones. ¿Y Palm? Unos pobres 1.740 millones de dólares. La valoración actual de Microsoft es de 246.000 millones de dólares, y la empresa tiene 40.000 millones de dólares en efectivo y en valores canjeables a su disposición. […] Y, de hecho, muchas fuentes dentro de Microsoft me han contado que el consejero delegado Steve Ballmer ha expresado muchas veces su interés en comprar RIM (a la vez que desestimaba cualquier interés en Palm).
RIM parece la opción natural, en términos de su base de clientes y el aspecto y funcionamiento del software para BlackBerry. Palm sería la opción más atrevida.
Bill Hill, antiguo trabajador de Microsoft:
Lo difícil es tratar de innovar en Microsoft, que es una empresa de geeks, dirigida por geeks, y dominada por Windows.
Cuando empezó en Microsoft el desarrollo del TabletPC, se trataba de un proyecto de investigación – ajeno al grupo encargado de Windows. Cuando se reorganizó para hacerlo parte de Windows, fue como el beso de la muerte. La verdad es que nunca pensé demasiado en eso mientras trabajaba allí, pero creo que a pesar de todas las falsas alabanzas que se hacen a los usuarios finales, los únicos clientes de Windows con cierto poder son los Fabricantes de Equipos con Windows Original (Windows Original Equipment Manufacturers – OEMs).
Patrick Burgoyne:
Tras 29 años, MTV presenta un logotipo ‘remozado’ – al igual que muchos de sus oyentes, la cadena se ha hecho un poco más grande y ancha.
Nueva web dedicada a la conservación de noticias sobre tecnología y diseño. Me mola.
Un interesante gráfico de Alley Insider que muestra los ingresos de Microsoft organizados por división.
Esto se me escapó el mes pasado. Resulta que un analista financiero publicó el pasado mes una estimación pre-preliminar de lo que le cuesta a Apple fabricar el iPad — tres semanas antes de que Apple lo presentara. Cielo santo. (Visto a Louis Gerbarg).
Holman W. Jenkins Jr. on the iPad:
¿Qué hay de la decisión de Apple de excluir Flash? Apple y sus partidarios la defienden con razones estéticas y filosóficas: Flash está lleno de fallos. Flash provoca un gran consumo de la batería. Flash es “privativo” (terror). Flash se usa para crear esos molestos anuncios en la web (qué más da que la publicidad sea lo que paga la mayor parte de los contenidos de la web).
Ah-ah. Flash también permitiría a los usuarios de iPhone y iPad acceder a vídeos y otros contenidos de entretenimiento sin pasar por iTunes. Flash permitiría a los usuarios disponer de forma gratuita del tipo de cosas que ahora sólo pueden conseguir a través del App Store de Apple.
Así que su argumento es que, sin importar lo malo que sea Flash técnicamente y desde el punto de vista de la experiencia de usuario, Apple debería incorporarlo al iPad para que la gente pueda ver Hulu. Y que no hay otro modo de ver vídeos en el iPad que no sea comprarlo en iTunes. Válgame el cielo. Ojalá hubiera algo como, no sé, una aplicación de YouTube incluida en el sistema.
Supongo que si uno realmente echa en falta cosas como Hulu y los anuncios animados de la web, tiene sentido argumentar que Apple debería añadir soporte para Flash en iPhone OS a toda costa. Sinceramente no veo de qué modo nada de lo relacionado con el iPad, el iTunes Store o la política de Apple respecto a Flash pueda recordar a Microsoft. Diría que lo único que hace el iPad es poner en relieve lo diferentes que han llegado a ser ambas empresas. Quizás lo que Jenkins está criticando es el deseo de Apple de imponer su voluntad, de tomar decisiones en lugar de ofrecer alternativas.
Apple no hizo demasiado hincapié en esto durante la presentación, pero la aplicación iBooks no vendrá incluida en el iPad — es una aplicación que se puede descargar del App Store, lo que la pone (al menos en cierta medida) al mismo nivel que las aplicaciones para leer e-books hechas por otras empresas. Viendo la página “Prestaciones” del iPad en la web de Apple:
La aplicación iBooks es una nueva forma de leer y comprar libros. Descargando esta aplicación gratuita del App Store podrás comprar todo tipo de libros, desde clásicos hasta los últimos éxitos de ventas desde la tienda iBookstore integrada.
Si miráis las fotos del iPad, las únicas aplicaciones incluidas en el sistema parecen ser Calendario, Contactos, Notas, Mapas, Vídeos, YouTube, iTunes, App Store, Ajustes, Safari, Mail, Fotos & iPod. Quizás esto cambie cuando iBooks esté disponible fuera de EE.UU., si es que llega a estarlo.
Actualización: Bien pensado lo que me comenta un lector de DF por Twitter: haciendo que iBooks sea una aplicación que se descarga del App Store, Apple podrá actualizarla con más frecuencia que si estuviera vinculada a las actualizaciones del sistema operativo.
Ian Youngs informa para BBC News:
El sello discográfico Warner Music ha informado de que dejará de autorizar el uso de sus canciones por parte de servicios gratuitos de streaming de música. Empresas como Spotify, We7 y Last.fm proporcionan acceso gratuito, legal e instantáneo a millones de canciones, obteniendo ingresos por publicidad.
Warner, una de las cuatro principales discográficas, entre cuyos artistas está REM y Michael Buble, declaró que este tipo de servicios “indudablemente no resultan positivos para la industria”.
Lo digo sin sarcasmo; estoy disfrutando de la opinión de Thurrott sobre el iPad. Encontré esta observación especialmente interesante:
Aún es menos evidente por qué íbamos a querer aprender un nuevo interfaz de usuario. Los teléfonos, por naturaleza, son fáciles de usar y están limitados por el tamaño de pantalla. Los portátiles, por supuesto, ofrecen pantallas más grandes y mayor potencia. Pero el iPad introduce un interfaz nuevo, uno basado en el del iPhone, por supuesto, pero diferente y más avanzado (y complejo). No tan avanzado y complejo como un PC, quizás. Pero distinto del iPhone y del portátil.
El argumento inicial que defiende Thurrott, algo así como “Partamos de algo que el usuario ya conozca”, parece apropiado, y en muchas ocasiones es el enfoque correcto. Es el mismo argumento a favor de que el software para Mac parezca de Mac, y el software para Windows parezca de Windows. Pero si uno se impone la limitación de partir de algo conocido, entonces la vanguardia tecnológica nunca podrá dar un gran salto. Este tipo de pensamiento es el motivo de que los ordenadores tablet de Microsoft funcionen todos con Windows 7.