Nueva carcasa de color “grafito”, una pantalla de tinta electrónica de 9,7 pulgadas y mayor contraste, y el precio ha bajado a 379 dólares. Aún así no lo compraría en lugar de un iPad.
Dennis Kneale, en un artículo escrito para The Daily Beast y titulado “Google le da para el pelo al iPhone”, enumera únicamente estas razones (junto a la decisión de Google de adoptar “una postura abierta”):
Ambos son pequeños milagros digitales, pero el Droid X (la X es por “extreme”, aunque también tendrá su efecto sobre los aficionados al porno) puede hacer unas cuantas chuladas que el iPhone no puede, como grabar vídeo en alta definición, que puede reproducirse de momento conectando un cable directamente a una televisión de alta definición.
La verdad es que sería genial que el iPhone 4 pudiera grabar vídeo en alta definición.
Matt Taibbi comenta las críticas vertidas por Lara Logan sobre el incendiario artículo de Michael Hastings sobre el general Stanley McChrystal:
Si entiendo bien lo que dice Logan, lo que Hastings supuestamente debió hacer en aquella situación es interrumpir a aquel hatajo de capullos borrachos y decirles: “Disculpadme, amigos, ya sé que nos lo estamos pasando bien y eso, ¡pero estáis diciendo cosas que podrían perjudicaros! Como periodista debo informaros de que podríais quedar como imbéciles insubordinados ante dos millones de lectores de Rolling Stone si no cerráis la boca en este preciso momento”. O sea, ¿dónde estudió periodismo Lara Logan — en una agencia de relaciones públicas?
No creo que sea nada exagerado decir que todo se resume en si el deber de un periodista es (a) informar de hechos ciertos, importantes e interesantes, o (b) contar lo que les interesa a los que están en el poder.
Ben Drawbaugh:
La conclusión es que dudamos que Hulu Plus realmente reduzca la dependencia de la televisión en la medida que mucha gente cree, aunque sí que será una fantástica fuente suplementaria de contenidos para aquellos a quienes nunca se cansan de ver televisión.
Joshua Topolsky comenta la información que ha recibido de “una fuente fiable”:
Aparentemente, después de hacer algunas pruebas iniciales en estos teléfonos con el sistema operativo privativo Sidekick, de la empresa Danger, Andy Lees — vicepresidente principal de la división móvil de Microsoft — ordenó a todo el mundo que volviera a empezar de cero y montara un sistema operativo basado en Windows CE. Parece que la empresa no quería llevar a cabo un proyecto que no estuviera relacionado directamente con nu núcleo de Windows. Se cree que esta decisión retrasó en 18 meses el lanzamiento de los dispositivos, retrasos que aumentaron el descontento por parte de Verizon.
Menuda política absurda, la de “que Windows esté en todas partes”. 18 meses es una eternidad en esta industria. ¿Y por qué demonios compraron la empresa Danger si de todos modos iban a desechar su sistema operativo? Menudo desastre.
Un hábil consejo de Jeff Richardson: usar la aplicación web Glyphboard de Neven Mrgan para crear nombres con caracteres especiales para las carpetas de aplicaciones en iOS 4.
Su análisis merece la pena aunque sea por haber acuñado el término “teléfonos de aplicaciones” para denominar a los dispositivos como el iPhone y los teléfonos Android. Actualización: resulta que Pogue lleva usando el término “teléfonos de aplicaciones” desde que analizó el Droid original en noviembre del año pasado.
Matt Rutledge, consejero delegado de Woot:
Salvo eso, nuestra intención es seguir dirigiendo Woot como siempre hemos hecho — con una pared donde colgamos las ideas y una diana de dardos.
Interesante investigación de Ryan Grove, de Yahoo. No sabía que MobileSafari no ha tenido soporte para los encabezados Last-Modified y ETag hasta el lanzamiento de iOS 4.
Una pregunta seria: todo el mundo supo que estos teléfonos Kin eran una mierda desde el momento que se filtró la noticia de su existencia. No resultaban atractivos y suponían una distracción de Windows Phone 7, el “verdadero” intento de Microsoft de volver a meterse en el juego. Microsoft está lleno de gente inteligente; apuesto a que la mayoría de la gente que trabaja en Microsoft sabía que estos engrendros estaban condenados a morir. Así que, ¿cómo llegaron a ver la luz del día?
Mi respuesta: Steve Ballmer no tiene gusto, por tanto no hay ningún plan, por lo que los gerentes intermedios campan a sus anchas y desperdician cientos de millones de dólares y años de trabajo en proyectos como el Kin.