He reabierto la tienda de camisetas de Daring Fireball con la camiseta clásica con el logotipo y otro modelo de color gris con el esquema de color invertido. Todavía quedan unas cuantas camisetas de la anterior tirada, y la próxima semana imprimiremos otra nueva serie para cubrir los pedidos restantes. La mayoría de los pedidos no se enviarán hasta la próxima semana, así que los pedidos realizados en EE.UU. deberían llegar a su destino antes de Navidad, si bien los pedidos internacionales posiblemente no lleguen a tiempo para el inicio de las Fiestas (ni siquiera en Canadá, me temo — las aduanas canadienses hacen que tarde unos días más).
A todos los que hagáis un pedido os recomiendo que comprobéis la dirección de envío antes de hacer el pago con PayPal. Mucha gente tiene direcciones postales antiguas en sus cuentas PayPal.
Si accedéis a la tienda online desde esta web, por favor mencionad “Daring Fireball en Español” en los comentarios de vuestro pedido en PayPal.
Mike Monteiro habla sobre el papel de la Campana de la Libertad como icono de la ciudad de Filadelfia, que fue calificada por Kosal Sen en el blog Brand New como “poco inspirada y obvia” en un artículo reseñado ayer:
El problema está en los calificativos que usa el Sr. Sen: ‘poco inspirada y obvia’. Esto me induce a pensar que el Sr. Sen quiere decir que no se trata de una elección ‘inteligente’. Y estoy de acuerdo con eso. No es inteligente, pero tampoco tiene por qué serlo. El cometido del diseño es solucionar un problema, no dejar patente la inteligencia del diseñador. A veces la solución al problema es tan directa que una opción más inteligente no hace sino entorpecer un buen trabajo.
Lo malo de la nueva marca para la ciudad de Filadelfia no es la campana. Es forma cutre en que se ha ejecutado.
Buscar la mejor solución aunque sea obvia, en lugar de la solución que haga que el diseñador parezca inteligente u original, es una señal de madurez. No huyáis de lo obvio, aprovechadlo.
Scott McCartney escribe lo siguiente para el Wall Street Journal:
Se cree que al menos varios cientos de aficionados a coleccionar puntos de viaje descubrieron que una oferta de envío gratuito por la compra de monedas conmemorativas de 1 dólar con motivos presidenciales y de los nativos americanos, que la U.S. Mint (Fábrica de Moneda de EE.UU.) vendía por su valor facial, venía a ser como imprimirte tus propios puntos de viaje. Los coleccionistas de puntos pidieron en conjunto más de 1 millón de dólares en monedas hasta que la U.S. Mint empezó a identificarlos y dejar de venderles las monedas.
Los compradores de monedas cargaron los pedidos, que se efectuaban en estuches de 250 monedas, a una tarjeta de crédito que premia las compras con puntos de viaje, y llevaron dichas monedas directamente al banco para ingresarlas. Después usaron las monedas que habían ingresado para pagar los cargos en sus tarjetas de crédito. Su único gasto: el desplazamiento en coche para hacer el ingreso.
Un plan brillante. (Visto a Kottke).
Sabíais que Panic tenía un blog corporativo, ¿no? Bueno, lo tienen desde hoy y, por supuesto, es alucinante (no os perdáis los sutiles trucos de CSS que, por ejemplo, consiguen girar las líneas base del texto).
Estos antepasados de su software actual con un estilo a lo Atari 2600 están tan bien hechos que me faltan palabras. Una cosa es escoger los colores apropiados y la tipografía correcta. Otra muy diferente es encargar ilustraciones con un acabado perfecto y con ese estilo concreto tan elaborado, e imprimir los estuches de los juegos y los carteles para convertirlos en productos reales.
Es una estupenda idea para una aplicación. Mi única queja es que el interfaz de usuario es una mierda.
No veo que sea mejor que tener un MacBook viejo de sobra. Es demasiado grande para resultar más útil que un portátil normal, pero carece de un teclado. No me atrae en absoluto. Apuntad mi predicción de fracaso.
Tiene muchas cosas buenas, pero como no tiene soporte para scripts, realmente no me sirve de nada. Las extensiones tampoco funcionan aún en la versión para Mac.
No soporto que el botón para cerrar las pestañas esté a la derecha. En el Mac, los botones para cerrar siempre van a la izquierda.
Filadelfia no es difícil de entender, amigos.
Nota del traductor: el texto del eslogan significa “No estoy enfadado, es que soy de Filadelfia”.
Andy Ihnatko ha descubierto que la versión para el iPhone de Dragon NaturallySpeaking, recién publicada, no interpreta palabrotas:
Por lo visto, Dragon no tiene ningún problema con el concepto de “sucking” (chupar, dar asco). También parece dispuesto a darme el beneficio de la duda otra palabra que se suele usar para referirse a los gallos y a lo que se debe hacer con un revólver antes de evitar por siempre jamás que el maldito plumífero te vuelva a despertar con su canto1.
Pero cuando al juntar esas dos palabras2, Dragon se desmaya cual damisela sofocada.
También resulta extraño que censure “motherfucker” (cabrón), no como “motherf*cker” sino como “m*therfucker”. Sospecho que su rutina de censura se limita a ocultar la primera vocal.
En cualquier caso, la cuestión es: ¿es esto cosa de Dragon, o una exigencia de Apple?
1 Nota del traductor: la palabra es “cock”, que significa “gallo” y “amartillar”, pero también sirve para referirse al miembro viril.
2 N. del T.: juntando “suck” y “cock” se puede formar “cocksucker” (chupapollas).
3,99 € (5 dólares) en el App Store. Me duele pensar en la cantidad de dinero que desperdicié jugando a la recreativa cuando tenía 10 años.