The Omni Group: a por el iPad a toda costa

Ken Case:

En efecto, ya hemos planeado un gran año 2010, con varios lanzamientos de productos esperados desde hace mucho tiempo — pero creemos que el iPad es realmente importante: lo suficientemente importante para dedicar algún tiempo a reestructurar nuestros planes para que consigamos lanzar cinco nuevas aplicaciones para el iPad.

Sí. Cinco. Queremos publicar nuestras cinco aplicaciones de productividad para el iPad: OmniGraffle, OmniOutliner, OmniPlan, OmniFocus y OmniGraphSketcher.

Como un inteligente amigo me comentó esta semana, AppKit podría ser el nuevo Carbon. UIKit es la frontera.

Un hatajo de falsos llora la muerte de J.D. Salinger

The Onion:

“Tuvo un verdadero efecto en el mundo literario y en millones de lectores”, dijo el imponente profesor de inglés David Clarke, que es igualito que los demás, e incluso trabaja en una de esas penosas escuelas a las que los ricos envían a sus hijos para perderles de vista durante cuatro años.

Ese asunto de los 50.000 millones de dólares de ingresos anuales

Creo que tiene algo que ver con esto.

Acostumbrarse a las piezas azules de Lego

Merlin Mann demuestra el aspecto que habría tenido la simulación de Lee Brimelow del iPad si se hubiera hecho con Flash en vez de JPEG.

Visiones del futuro

Fraser Speirs lo tiene claro:

La reacción de la industria al iPad no es más que perplejidad ante una visión del futuro.

El Sol se pone

Goodbye, Sun Microsystems.

Lee Brimelow, promotor de Flash en Adobe, juega la carta del porno

Llevo un tiempo preguntándome si el cabreo por la falta de Flash en el sistema operativo del iPhone tiene que ver con el porno. En cuanto a los juegos Flash, ¿es que no está clarísimo que los juegos Flash que existen, que funcionan con el teclado y el ratón, no funcionarían en absoluto es dispositivos que carecen de teclado y ratón?

Pero bueno, supongo que Brimelow ha escrito esto para meterse con el iPad. Aunque lo miro y lo primero que pienso es que Brimelow debería empezar a buscar un nuevo empleo.

John Nack: ‘Sympathy for the Devil’

Un artículo muy inspirado sobre Flash del ejecutivo de Adobe John Nack. Nack trabaja para Adobe, pero en Photoshop, no Flash. El artículo entero merece la pena porque creo que de veras intenta ser imparcial sobre el tema. Eso sí, este fragmento demuestra una ligera predisposición a favor de Adobe:

Y hoy, más de 15 años después de la aparición de Netscape, Flash sigue siendo el único modo de, por ejemplo, mostrar un gráfico vectorial en cualquier navegador (i.e., such that you can count on every viewer seeing it). Es triste — sobre todo teniendo en cuenta que Adobe desperdició una barbaridad de tiempo y dinero para intentar que el formato abierto SVG fuera adoptado como estándar.

La situación real es que hoy, dos años y medio tras la aparición del iPhone, los desarrolladores web ya no pueden estar seguros de que cualquier visitante pueda visualizar Flash. El porcentaje de navegadores con Flash instalado está disminuyendo, no subiendo. Apuesto a que esta tendencia es permanente, y lo que es más, alcanzará un punto crítico en un futuro no muy distante en el que Flash se convertirá en algo como Internet Explorer.

La reacción de Microsoft ante el iPad

David Worthington entrevista a Brandon Watson, “director de gestión de productos en la plataforma de desarrollo de Microsoft”:

Watson aseguró que muchos programadores de aplicaciones para el iPhone OS–que el iPad utiliza–no ganan dinero. Desarrollar apliaciones para el iPhone y el iPad es caro, afirmó, porque iPhone OS emplea el lenguaje Objective-C en lugar de la plataforma .NET de Microsoft, que está mucho más extendida. Y el control de Apple sobre la plataforma ha hecho que se distancien de ella algunas personas que crean software para sus productos, aseguró.

Sí, desde luego hay muchos programadores de iPhone que envidian los sacos de dinero que ganan los programadores de Zune y Windows Mobile.

J.D. Salinger fallece a los 91 años de edad

El New Yorker ha puesto a disposición del público todos los relatos del autor que estaban en sus archivos. Fantástico.

Siempre he tenido la esperanza de que Salinger no hubiera dejado de escribir, que solamente hubiera dejado de publicar. Y de que exista una caja de seguridad con algunos manuscritos y instrucciones para su publicación póstuma. Una caja de seguridad secreta y solitaria con una — dos, me atrevería a desear — de las mejores novelas jamás escritas. No quiero perder la esperanza.