Lo más inteligente que he visto por el momento sobre el sistema operativo Chrome OS es este tweet de Alex Payne:
No me he formado una opinión sobre Chrome OS. Lo único que sé es que el hardware barato da mala impresión. No es tanto “computación en la nube” como “computación desechable”.
Muchísima información sobre el aspecto que tendrá Chrome OS, el sistema operativo de Google, y sobre cómo funcionará. En pocas palabras, es un sistema operativo que arranca en menos de 10 segundos y que presenta un navegador basado en WebKit. Puede hacer más cosas que un navegador, como detectar que se ha conectado un dispositivo USB de almacenamiento (cámaras, teléfonos Android, etc.), pero no se realizan otro tipo de tareas como lidiar con un sistema de archivos local o instalar aplicaciones. Lo enciendes, y usas la Web.
(Al igual que ocurre con el navegador Chrome, con el sistema operativo Chrome OS, “Chromium” es el nombre del proyecto open source).
Ridículo. Da la impresión de que no quieren patentar la idea de las sparklines en general, sino concretamente las sparklines insertadas en la tabla de una hoja de cálculo; pero aún así…
Aquí está el artículo que escribió Microsoft sobre esta nueva función. Tiene muy buena pinta. Excel siempre ha sido mi programa de Microsoft favorito.
Las únicas opciones son RealPlayer o Windows Media. No obstante, en defensa de Google hay que decir que hace años que Apple hace ni siquiera se molesta en retransmitir un evento en directo por Internet.
Impresionante colección de imágenes microscópicas.
Bueno, por ahora la gran noticia del día es este reportaje de DigiTimes en el que se afirma que Apple ha retrasado la salida de su ordenador tipo tablet del mes de Marzo hasta “la segunda mitad de 2010” debido a importantes cambios en los componentes de la pantalla. Tened presente que Apple nunca ha dicho nada de nada, ni una palabra, sobre un nuevo tablet, y mucho menos que fuera a salir a la venta en Marzo. Esta es una de esas noticias cuyo auténtico significado es que Apple no ha podido cumplir un supuesto plazo.
Aún así, los detalles del reportaje de DigiTimes me resultan muy chocantes:
Nuestras fuentes también nos han comunicado que, además de Foxconn Electronics (Hon Hai Precision Industry), se prevé que Quanta Computer y Pegatron Technology se conviertan en los elegidos por Apple para la producción de los modelos de ordenador tablet — uno de los cuales tendrá un panel LCD TFT 10,6 pulgadas, mientras que el otro tendrá un panel OLED de 9,7 pulgadas.
No me parece que esto tenga sentido. ¿Por qué tendría Apple dos modelos de tablet con pantallas completamente distintas con una diferencia de tamaño de solamente una pulgada? Ya hemos entrado en el tercer año del iPhone y éste sigue usando el mismo tipo de pantalla y formato. Puede que Apple haya hecho pedidos para la fabricación de ambos tipos de pantallas, pero yo digo que de ningún modo las dos son para ordenadores tablet.
Exige un contrato de dos años con Sprint, pero aún así es un enorme descuento sobre el precio normal de 150$ por el que lo vende Sprint. Además, venden el Pixi por sólo 25$.
The New York Times:
Para cuando los Yankees saltaron al campo para celebrar su 27ª victoria en las Series Mundiales, Robert Caplin había fotografiado la acción — 12.000 veces. El resultado es una secuencia de imágenes de tiempo acelerado, romántica y cautivadora.
Cautivadora.
Nota del Traductor: a un campo de béisbol se le llama también diamante por ser esa su forma.
Hace algunas semanas escribí un artículo en el que planteaba que los fabricantes de PCs que quieran triunfar deberían crear sus propios sistemas operativos:
No se trata sólo de que Apple sea distinto a los demás fabricantes de ordenadores. Es que Apple es el único que puede ser diferente, porque es el único que tiene su propio sistema operativo. Parte de la mentalidad de rebaño extendida por toda la industria es la idea de que nadie más puede crear un sistema operativo — que cualquier puede fabricar un ordenador, pero sólo Microsoft puede crear un sistema operativo. A empresas con enormes recursos económicos como Dell y Sony les debe resultar embarazoso no tener más remedio que vender ordenadores con la misma versión de Windows que va instalada en ordenadores de marcas totalmente desconocidas.
El hardware y el software son igualmente importantes, y la trayectoria de Apple demuestra que hay buenos argumentos a favor de la creación de hardware y software integrados. Pero si alguien me pregunta qué es más importante, no dudaría en decir que es el software. Y pensándolo bien, preferiría mil veces un PC que funcione con Mac OS X a un Mac que funcione con Windows.
Creo que todos estamos de acuerdo en que Microsoft ve las cosas de igual modo (en el sentido de que el software es más importante). Tienen a los fabricantes de PCs totalmente sometidos.
La crítica más frecuente que recibí a mi anterior artículo fue el siguiente argumento: Nadie quiere un mundo con más sistemas operativos. Sería una pesadilla en términos de compatibilidad. Ya lo vivimos en los primeros tiempos del ordenador personal, y era un desastre.
Tengo dos cosas que responder a eso. En primer lugar, puede que fuera un desastre, pero era un hermoso desastre. Era maravilloso. Era divertido. El Apple II, el IBM PC y DOS, Commodore, Atari, Acorn. El TI-99/4A.
En segundo lugar, no estamos en aquella época. El mundo es un lugar muy distinto hoy en día.
En aquella época, antes de que DOS echara del mercado a la mayoría de los sistemas de la competencia, la interoperabilidad y el intercambio de datos eran como mínimo difíciles, y con frecuencia imposibles. Los datos se almacenaban en formatos de archivo incompatibles dentro de discos flexibles incompatibles[1. Si es que tu ordenador tenía unidad de discos flexibles. Algunos, como el TI-99/4A, solían usar cintas de casete. ¡Cintas de casete!] mediante aplicaciones incompatibles que eran compiladas para arquitecturas de CPU incompatibles. Incluso más adelante, durante los 80, cuando los sistemas de redes se convirtieron en algo habitual (al menos en el mundo empresarial) los protocolos de red eran sistemas cerrados.
Así era el mundo en el que DOS triunfó. Haciendo que todos usaran DOS todos podían compartir sus archivos de WordPerfect y Lotus 1-2-3, aunque fuera únicamente compartiéndolos en discos flexibles. Así que DOS se hizo con más usuarios, y a causa de tener más usuarios se hizo con más desarrolladores, y de nuevo, a causa de tener más desarrolladores, se hizo con más usuarios.
Actualmente tiene lugar un ciclo de retroalimentación parecido con el iPhone, si bien mucho menos engorroso. El monopolio de DOS/Windows se hizo cada vez más inexpugnable porque se trataba de una plataforma que obligaba a sumarse a ella para poder participar.
Las cosas no son de ese modo hoy. Es cierto, hay enormes mercados empresariales en los que Windows sigue siendo esencial. Pero la Web es una plataforma mayor que Windows. La Web es universal. Todos los ordenadores forman parte de la Web. La Web nos proporciona un conjunto de software y APIs básicas que funcionan en todas partes.
Supuestamente, Google desvelará mañana información detallada sobre su sistema operativo Chrome OS, pero ya sabemos algo sobre él: se ha diseñado en torno a la noción de que la Web es actualmente la plataforma de software más importante del mundo.
Pero la semana pasada llegaron noticias de otra iniciativa parecida emprendida por una empresa mucho más pequeña que Google: el Litl (se pronuncia igual que la palabra inglesa “little”—pequeño) — un “webbook” de 700 dólares (unos 470 €). Si no lo habéis visto, echadle un vistazo a su sitio web — los vídeos de la página de soporte son la mejor presentación de su interfaz de usuario. Resulta fascinante por varias razones. Es sorprendentemente sencillo. Y lo que es más importante: es nuevo de verdad. No sé si Litl tendrá éxito — 700 dóalres parece un poco caro para este producto cuando puedes comprar un MacBook por 999 dólares, y el modo caballete me parece una función algo innecesaria y forzada sin tener una pantalla táctil — pero los responsables del Litl merecen una gran apreciación simplemente por haber tenido las agallas de hacer algo así, de decir, oye, quizá en 2010 los ordenadores puedan aportar algo mejor que una experiencia de usuario que básicamente no ha cambiado desde el Macintosh original de 1984.
Si una pequeña empresa de reciente creación puede crear el Litl, ¿por qué no va a poder hacerlo una gran empresa como Dell o Sony? Hoy en día la gente sigue enamorada de las calculadoras que HP fabricó hace 30 o incluso 40 años. ¿Ha hecho HP algo durante esta década de lo que alguien guarde un bonito recuerdo dentro de cinco años? ¿Impresoras de inyección de tinta?
Si Palm puede crear WebOS para ordenadores de bolsillo — con su cliente de correo electrónico, su aplicación de agenda, un navegador web y un kit de desarrollo — ¿por qué estas otras empresas no iban a poder hacer algo equivalente para los ordenadores normales? Lo complicado que tiene lo que ha hecho Palm con el sistema WebOS es conseguir un rendimiento aceptable con un procesador de teléfono móvil.
A estos fabricantes de PCs nos les faltan recursos financieros ni oportunidades. Lo que les falta es ambición, iniciativa y pasión por el buen software y por conquistar nuevos límites. Están muy ocupados cavando su propia tumba.
Montones de novedades y mejoras. Voy a darle una oportunidad como navegador habitual.