Spots

Quiero agradecer a Savoy Software que patrocine esta semana el feed RSS de Daring Fireball para anunciar Spots, su directorio de puntos de acceso Wi-Fi para el iPhone y el iPod Touch. Spots es una aplicación sensacional, con un estilo visual magnífico y un interfaz bien pensado. Funciona sin conexión (algo esencial para usarlo en el iPod Touch), incluye una base de datos de más de medio millón de puntos de acceso de todo el mundo, y usa de forma muy inteligente la información sobre la ubicación con los mapas incluidos. Si buscas una aplicación para encontrar puntos de acceso inalámbricos en tu zona , la has encontrado. Spots está disponible en el App Store y cuesta 1,59 €.

Google cuentas

Una sola página que muestra todo lo vinculado a tu cuenta de Google. Ahora que lo he visto, cuesta creer que no hayan ofrecido esta utilidad hasta ahora. Muy bien pensado.

Viviendo en una jaula de cristal parpadeante y animada

David Pogue escribe lo siguiente en el New York Times, que coloca al menos dos anuncios animados parpadeantes en cada página del sitio web, incluida esta:

En segundo lugar, y aún más importante, no creo que los anunciantes deban crear anuncios parpadeantes, animados o que distraigan la atención. Si estoy interesado en el producto, leeré el anuncio. Pero intentar conseguir mi atención mientras intento leer algo se pasa de la raya.

¿Sabéis una cosa? Nunca pincharía un anuncio que parpadee o esté animado. Resulta molesto e infantil, y no voy a recompensarles por ello.

(Via Merlin Mann).

Google anuncia el Droid en la página principal de Google.com

Debido a que la página principal de google.com casi siempre está libre de publicidad, y el espacio de esa página no está a la venta, me atrevería a llamarlo el espacio publicitario más valioso de todo Internet.

OpenOfficeMouse

La comunidad de código abierto OpenOffice.org ha diseñado su propio ratón. Tiene 18 botones. Parece que no se trata de una broma.

ACTUALIZACIÓN: Los mismos diseñadores también han creado un automóvil.

Dan Frommer habla sobre la falta de coherencia entre teléfonos Android

El Droid tiene soporte multitáctil incorporado en el sistema operativo, pero no lo usa en el interfaz de usuario. El HTC Eris, más económico, funciona con una versión más antigua del sistema operativo Android y posee funcionalidad multitáctil, pero únicamente en las aplicaciones creadas por HTC.

Photoshop.com: aplicación móvil para Android

Parece un homólogo exacto de su aplicación para el iPhone. Si acaso la versión para Android tiene más funciones — las capturas de pantalla muestran una herramienta de enderezado no existente en la aplicación para el iPhone.

ACTUALIZACIÓN: Algunos amables lectores de DF han escrito por correo electrónico o a través de twitter para comentar que la aplicación Photoshop para el iPhone en efecto sí tiene una herramienta de enderezado — lo que ocurre es que no se le ha asignado un nombre a la herramienta. Se puede enderezar rotando la imagen con dos dedos mientras se está en el modo de recorte. ¿Quizás en la versión de Android se hizo que la herramienta fuera independiente porque la aplicación no es multitáctil? (Y quizás también porque se puede ejecutar en versiones del sistema operativo Android anteriores a la 2.0?)

Joshua Blankenship comenta el caso American Airlines/Dustin Curtis

Interesante contestación de Joshua Blankenship. Coincido con el en que el artículo original de Dustin Curtis sobre el sitio web AA.com era como mínimo irrespetouso. Pero no se trata de Curtis. Tampoco se trata del “Sr. X”, el diseñador especializado en experiencia de usuario que fue despedido por American Airlines.

Se trata de que es evidente que American Airlines es una empresa que tambaleante. Está perdiendo cientos de millones de dólares cada trimestre. La experiencia de volar con ellos es horrible. Su web es horrible. Ambos hechos están relacionados entre sí.

¿Cómo ha ocurrido algo así? Este tipo de cosas ocurren cuando una empresa es gestionada por ejecutivos carentes de gusto y de preocupación por la experiencia de sus clientes.

ACTUALIZACIÓN: En serio, no lo entiendo. Cualquier compañía aérea debería tener dos objetivos: hacer que resulte fácil y agradable reservar un vuelo, y hacer que el propio vuelo sea una experiencia igualmente agradable. Las dos cosas se le dan fatal a American Airlines. Basta con compararla con JetBlue y Southwest.

La incompetencia de American Airlines

Dustin Curtis:

Hace unos meses, escribí un artículo en el que expresaba mi descontento con la horrible presencia en Internet de American Airlines. También dediqué algún tiempo a montar una simulación de un nuevo diseño para su sitio web. Cuál sería mi sorpresa cuando un diseñador de AA.com experto en experiencia del usuario me escribió un increíble correo electrónico en el que describía algunos de los problemas de diseño existentes en grandes empresas. Tendríais que leer mi artículo original aquí y la respuesta del Sr. X aquí.

Una hora después de haber publicado la respuesta, American Airlines despidió al Sr. X.

Merece la pena leerlo de cabo a rabo. Lo interesante no es que despidieran a esa persona, sino su información sobre la cultura interna de una empresa que se tambalea.

La conclusión es que American Airlines cuenta con diseñadores de talento en su departamento de experiencia del usuario, pero no son capaces de crear un sitio web decente porque todas las decisiones las toman ejecutivos sin gusto para el diseño y los que no les importa la experiencia de los clientes. La experiencia de usar la web aa.com coincide con la experiencia de volar con American Airlines: un desastre.

Jason Snell habla sobre el proceso para publicar en el App Store el libro ‘iPhone Superguide’ (Superguía del iPhone) de Macworld

Jason Snell:

Tabién dijo algo que me molestó de verdad. Sugirió — insisto, de forma totalmente educada — que si teníamos un problema con el rechazo de nuestra aplicación, simplemente deberíamos responder a la notificación de rechazo, porque encargados de revisar las aplicaciones prestan atención y responden a las quejas. Le tuve que explicar que habíamos llegado a un intercambio de mensajes con nuestro revisor que no llevaban a ninguna parte. Simplemente no había servido de nada — era como razonar con la pared.