Parad durante tres minutos, respirad profundamente y disfrutad de este maravilloso cortometraje de Jesse Rosten (visto a Coudal).
Extenso y detallado artículo de Dean Hachamovitch, de Microsoft, sobre HTML5, H.264 y WebM. Es un planteamiento convincente, con preguntas destinadas a Google (y otros defensores de WebM/V8):
Ofrecer código fuente “libre” o “libre de royalties” y afirmaciones fuertes sobre que una tecnología no “sufre la carga de las patentes” no sirve de nada cuando un titular de una patente presenta una denuncia afirmando que tu vídeo, tu sitio web o tu producto hace un uso indebido de su propiedad intelectual. El único organismo que peude decidir sobre un supuesto incumplimiento de este tipo es un tribunal de justicia. Declarar que algo es abierto no equivale a una defensa legal. El hecho de que uno sea partidario o no de la tecnología abierta, hay problemas prácticos de responsabilidad legal que deben tenerse en cuenta. Estos problemas motivan distintas formas de plantear la protección contra riesgos. Una de las opciones es la indemnización. Por ejemplo, ¿va a indemnizar Google a Mozilla, a un fabricante de PCs, a una escuela, a un sitio web, a un fabricante de chips, a un fabricante de dispositivos electrónicos, o a un particular por usar WebM? ¿Van a indemnizar a Apple? ¿O a Microsoft? ¿Van a indemnizar a alguno o a todos estos actores en todo el mundo? Si Google realmente confiara en que la tecnología no quebranta ninguna propiedad intelectual y que no está protegida por ningún tipo de patente, ¿no sería muy fácil asegurar esta indemnización?
Sonido de grillos.
Claudio Caldato, de Microsoft:
Google ha anunciado hace poco que su navegador web Chrome dejará de reproducir vídeos en formato H.264. En Microsoft respetamos la decisión de los clientes de Windows de querer la mejor experiencia de la web, incluyendo la capacidad de disfrutar la mayor variedad de contenidos disponibles en Internet en formato H.264.
Hoy, como parte de los trabajos de interoperabilidad que realizamos en nuestro equipo, ponemos a disposición del público la extensión Windows Media Player HTML5 para Chrome, una extensión para Google Chrome que permite seguir reproduciendo vídeos en formato H.264 a los usuarios de Windows 7 que usan Chrome.
Busca y compra aplicaciones en el navegador web, y las aplicaciones se descargan automáticamente a tu dispositivo Android.
Recorrido en vídeo de la aplicación para iPad The Daily, creada por News Corp.. Nada fuera de lo común, pero sí que es mejor que la mayoría de intentos realizados hasta la fecha. La función de “carrusel” — más o menos una vista Cover Flow de las páginas del número actual — es increíblemente lenta. Me cuesta creer que hayan lanzado la aplicación así. Realizar scroll en cualquier otro sitio no está mal, digo yo, pero para nada tan rápido como debería ser en una aplicación nativa. Creo que el resto de la aplicación a primera vista parece más rápida de lo que es realmente debido a que el carrusel — que es el modo de navegación por defecto — es tan horriblemente lento( y las miniaturas de páginas del carrusel tienen una compresión JPEG atroz. No quiero imaginarme lo lento que sería si las miniaturas tuvieran calidad).
Me gusta que la navegación sea tan sencilla como moverse de izquierda a derecha; da una sensación de ubicación, y de cuándo contenidos queda. No me gusta el que al cambiar la orientación del iPad, a veces — normalmente no — te lleva a un modo totalmente distinto, en lugar de mostrar el mismo contenido en un contexto distinto. Por ejemplo, para la información de hoy sobre los disturbios en Egipto, la orientación apaisada muestra un pase de imágenes, pero al ponerlo en vertical se muestra el artículo en sí.
Puede que hayan contratado a un buen equipo de redactores y editores, pero desde luego necesitan mejores diseñadores e ingenieros. La experiencia de uso no es suficientemente buena.
Con un precio de un dólar semanal, no estoy seguro de qué predecir sobre el posible éxito de The Daily. Por una parte, compite contra un número casi ilimitado de sitios web gratuitos, y contra un gran número de aplicaciones gratuitas. Por otra parte, sólo cuesta un pavo, y News Corp. tiene la capacidad de promocionarlo a través de sus actuales medios — el Wall Street Journal, Fox News, el New York Post, etc..
Algunas de estas comparaciones de películas me dejan totalmente alucinado. Kirby Ferguson está realizando un trabajo increíble con este proyecto.
Alley Insider asegura haberse hecho con una copia filtrada de “The AOL Way”, una nueva serie de directrices editoriales del consejero de AOL, Tim Armstrong.
Este tweet lo resume: es “como una fábrica de tristeza para sitios web”.
Jim Dovey, de Kobo:
Actualmente, todas las compras desde la aplicación requieren el pago a Apple del 30% del precio de venta al público. Actualmente, esto supone el 100% de los ingresos otorgados por las editoriales a los distribuidores de libros electrónicos. […]
En general, me encantaría usar la compra desde la propia aplicación. No me parece mal que Apple saque algo de dinero con esto. Pero no todos y cada uno de los centavos que las editoriales permiten quedarnos de la transacción.
El acuerdo basado en el “modelo de agencia” que firman la mayoría de las editoriales les exige recibir el 70% del precio de venta. Así que alguien debe ceder si Apple va a obligar a todos aquellos que distribuyen libros electrónicos a usar su sistema de compras desde la aplicación.
Jason Snell:
Lo que lograría que toda esta normativa fuera fácil de aceptar por parte de los desarrolladores de aplicaciones es que Apple separara si famosa comisión del 30 por ciento sobre la venta de aplicaciones de su menos conocida comisión del 30 por ciento sobre la venta de contenidos desde las propias aplicaciones. Cuando Apple anunció el App store en 2008, la empresa sugirió que la comisión del 30 por ciento estaba pensada para “costear la gestión de la tienda”. Pero las descargas de aplicaciones—servidas por Apple y que requieren un proceso de aprobación—consumen muchos más recursos que las compras desde las aplicaciones. Si Apple cambiara los términos de la compra de contenidos desde las aplicaciones de modo que se aproxime a una comisión de pago con tarjeta de crédito, los editores de contenidos no tendrían tanto motivo para quejarse.
Cuando me acosté anoche acababa de aparecer esta noticia en el New York Times. Sony acudió al Times para contarles que su aplicación de iOS para leer libros electrónicos había sido rechazada por Apple porque la compra de libros no se realizaba a mediante el sistema de compras a través de la aplicación que proporciona Apple (un sistema que, seamos claros, le aporta a Apple un 30 por ciento de los ingresos).
Sigue sin estar claro en el reportaje del New York Times cómo funciona la aplicación que Sony envió a Apple. Ni la aplicación Kindle de Amazon y la aplicación Nook de Barnes & Nobles usan el sistema de compras a través de la aplicación de Apple — pero no permiten comprar libros desde las propias aplicaciones, y punto. Se compran los libros a través de un navegador web, y después se puede acceder a dichos libros desde las aplicaciones.
En resumen, no estaba claro en la noticia sobre Sony si había cambiado algo:
Algunos creadores de aplicaciones, entre ellos Sony, afirman que Apple les ha comunicado que ya no pueden vender contenidos, por ejemplo libros, desde sus aplicaciones a menos que las transacciones se efectúen a través del sistema de Apple.
Si lo tomamos al pie de la letra, este párrafo implica que nada ha cambiado, porque ninguna aplicación para leer libros electrónicos en iOS permite realizar compras desde la propia aplicación pasando por alto el sistema de Apple.
Hoy Apple ha aclarado hasta cierto punto lo que ocurre. Jim Dalrymple informa:
“No hemos cambiado nuestras directrices ni nuestro acuerdo con los desarrolladores”, contó a The Loop Trudy Muller, portavoz de Apple. “Ahora exigimos que si una aplicación ofrece a los clientes la posibilidad de comprar libros desde fuera de la aplicación, se ofrezca también a los clientes la posibilidad de realizar la compra con el sistema de compras a través de la aplicación”.
Traducción: No hemos cambiado las normas, pero lo que antes solíamos permitir ya no está permitido.
Sí hombre, eso tiene mucho sentido.
Jason Kincaid ha hecho un buen análisis que demuestra que esto supone un cambio de facto en la política de Apple, independientemente de que haya habido o no un cambio en las normas escritas de Apple. Kincaid hace referencia a la sección 11.2 de las directrices de Apple para el desarrollo en iOS, que indican:
Las aplicaciones que usen un sistema distinto a la Compra a Través de la Aplicación para la compra de contenidos, funcionalidad o servicios en una aplicación, serán rechazadas.
Kincaid escribe:
Ahora bien, la aplicación Kindle de Amazon no realiza las compras a través de la propia aplicación — en lugar de esto, los usuarios son enviados al navegador, en el que realizan la compra de los libros, y ese contenido es entonces sincronizado con la aplicación Kindle. La norma de Apple se ha redactado de forma suficientemente ambigua como para permitirles afirmar que esta forma de realizar las compras incumple las normas. Pero, obviamente, hasta ahora no ha sido aplicada de este modo, así que la idea de que nada ha cambiado es claramente falsa.
Básicamente, la postura oficial de Apple parece ser que las normas no han cambiado, sino que no las han aplicado hasta ahora. Puede que la aplicación de Sony para iOS se comporte exactamente igual que la aplicación Kindle de Amazon, pero aparentemente ese comportamiento ya no está permitido.
Aunque dejemos al lado el doble lenguaje del prólogo “no hemos cambiado el acuerdo con los desarrolladores”, la explicación que Apple da sobre las nuevas normas deja unas cuantas preguntas sin contestar.
¿Se aplica esta nuevo política sólo a los “libros”? Apple dio la misma contestación a varias publicaciones, mencionando específicamente la palabra “libros” en cada ocasión. No obstante, yo daría por sentado que esto se aplica a cualquier contenido disponible para comprar, no sólo a los libros. Los libros son sencillamente el primer tipo de contenidos para el que se esstán aplicando estas normas.
¿Y qué hay de los precios? ¿Puede Amazon cumplir estas nuevas normas vendiendo sus libros para Kindle a través del sistema de compras desde la aplicación de Apple añadiendo un recargo del 43 por ciento, para compensar así el 30 por ciento de comisión que Apple aplica con este sistema? Pensemos en un libro de Kindle que Amazon vende por 10 euros. ¿Podrían venderlo por 14,30 euros mediante la compra a través de la aplicación? De ese modo Amazon seguría ganando 10 euros. ¿O insistirá Apple en la aplicación de un mismo precio para ambas alternativas, con lo que Amazon se vería obligado a aceptar un 30% menos de ingresos en los libros comprados a través de la aplicación comparándolos con los que se compran directamente a Amazon?1
Mi suposición es que Sony sale perjudicada porque han llegado tarde. La aplicación Kindle de Amazon es anterior a la existencia del API de compras a través de la aplicación. Dudo mucho que Apple vaya a eliminar la aplicación Kindle (o Nook) del App Store, pero seguro que ya están tratando con Amazon (y Barnes & Noble) sobre el modo en que deben cambiar estas aplicaciones de ahora en adelante. Resulta más fácil rechazar la aplicación de Sony como primer paso de cara a la aplicación de las nuevas normas, porque la aplicación de Sony es de nueva aparición — Apple no les está quitando nada a los usuarios que ya tuvieran.
Esta situación es muy mala para Sony porque, de momento, están fuera del App Store. También es muy mala para Amazon y Barnes & Noble, si estoy en lo cierto al decir que, de ahora en adelante, estarán obligados a ofrecer la opción de compras a través de la aplicación. Pero no se puede decir que sea una sorpresa que las normas evolucionen hacia un modelo que aporta más ingresos a Apple al mismo tiempo que mejora la experiencia para los usuarios — una situación en la que todos ganan, desde el punto de vista de Apple. Esta es la norma de facto, resumida: si tienes una aplicación en el App Store, Apple se queda con parte del dinero que genera.
Cuesta imaginar que Amazon acepte una repartición de 70/30 con Apple. Pero tampoco me imagino a Amazon retirando su aplicación Kindle para iOS. Amazon podría cambiar a clientes web para la lectura de libros de Kindle en iOS, pero dudo que puedan hacer tal cosa sin que se resienta la experiencia de usuario. Y los usuarios simplemente están acostumbrados a que las aplicaciones vengan del App Store. Supongo que Amazon claudicará y adoptará las APIs que Appla proporciona para realizar compras a través de la aplicación.
Tampoco hay que olvidar que Apple va a realizar una presentación conjunta con News Corp. con motivo del lanzamiento de The Daily y las nuevas APIs de suscripción a través de la aplicación para las aplicaciones nativas de iOS. No me sorprendería que Apple tuviera algo más que decir sobre las normas de compras a través de la aplicación para libros y publicaciones periódicas durante esta presentación o poco después.
Es importante mencionar que Amazon no es ajena a tácticas duras de fijación de precios — insisten en la igualdad de precios en los títulos disponibles en la tienda para Kindle. Y tampoco es que uno pueda comprar libros electrónicos de iBooks (o de Sony) en los dispositivos Kindle.